Son latidos








Tomarte de la mano y perdernos en mitad de un atardecer.

Volar bajito para que los andantes no se sorprendan.

Hacerlo hacia ningún lugar, hacia una posibilidad sin sentido, hacia un instante sin tiempo, 

hacia la nada y el todo de nuestras alas.

Y estando allí, 

deshacernos, 

desprendernos, 

desnudarnos, 

rompernos en mil pedazos 

y a punta de besos...


reiventarnos,  

rehacernos, 

encuadernarnos, 

crearnos.


A.