En inglés la frase es la siguiente: "no good deed goes unpunished". Qué según yo es algo así como "no hay buena acción que quede sin castigo. lo contrario al karma, vamos.
Y yo ayer comprobé su infalibilidad. Pues resulta que fui al súper y la señora que pasó antes que yo en la caja olvidó una de las bolsas de su compra que ya había pagado, con un paquete de pechuga de pavo y un trozo de queso parmesano. Pagué y me fui tras ella empujando mi carrito del super. La distinguí a lo lejos descargando sus compras y contemplé en gritarle: "¡Ey, señora del pavo y del parmesano!" Pero mi instinto me dijo que mejor no. Así que aceleré para alcanzarla antes de que se fuera. Iba lo más rápido que podía con mi carro por el piso irregular del estacionamiento, y no vi que había un bache. La parte de adelante de mi carrito cayó en el bache y el maldito rebotó contra mi rodilla dejándome paralizada de dolor por varios minutos.
¿Resultado? Tengo que sacarme radiografías de varios cientos de dólares porque intuyo que hay algo roto ahí dentro, no puedo hacer casi nada, ni pasear a los perros, ni siquiera caminar decentemente y adivinen qué, ni pude, obviamente, devolver el bendito (no puedo maldecir, porque son alimentos) paquete de jamón de pavo y el queso parmesano. Y claro, en casa a nadie nos gusta ni lo uno, ni lo otro.
A.
