“Sueño con serpientes, con serpientes de mar,
con cierto mar, ay, de serpientes sueño yo.”
Silvio Rodríguez
Cuando me vuelvas a ver, no seré la misma.
Seré otra mirada, de esas que escupen verdad, dolor o rabia.
No sabrás de mi temblor, de mi delirar, de mi gusto por el agua y los besos y el roce incontrolado.
Seré una luna sin poeta, una barca sin río, un ala casi rota.
Ya a mi soledad no le importará si la acompañan o si todos la abandonan.
Es posible que hasta sea vértigo, quizá un instante o ese sabor que nadie sabe.
No seré yo cuando, tal vez, vuelvas a buscarme. Y aunque puse a mi nombre tu mirada, ya no será de mi propiedad.
En mi recuerdo alguien se perderá, y tú...
desandarás nuevamente los pasos de años atrás.
Estará desolada sin ti mi espalda, mar sin olas, vientre sin entrañas.
Y tocarás, como un día toqué yo, las paredes que sostuvieron nuestras ganas.
Y me echarás de menos, como el mar a las sirenas que aprendieron a caminar.
Y me verás cargada, armada, inmisericorde al caminar.
Nada en mi será nuevo, pero todo será extraño.
A.
