Sólo...
Quizás, si me empeñara en creer esta bella mentira a la que llamamos intento, tendría el valor verdadero para parar y esperar.
Entonces dejaría de vagar... para empezar a caminar segura.
Me siento viuda. (Y lo lamento).
Has muerto en el más mortífero de mis lugares: mi corazón.
A.
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